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Mostrando entradas de junio, 2014

DE VEZ EN CUANDO...

De vez en cuando llegas al final del sendero, te detienes y observas un cruce de caminos sin bordes ni señales. Desértico el paisaje, no hay ruido alguno en él, no hay ecos de unas voces que te marquen el paso, ni alimento, ni agua, tan solo una infinita y cegadora luz.
Rebusco en mis bolsillos un arrugado mapa, lo olvidé en el intento de no morir ahogada de experiencias pasadas. Mas no me importa y adelanto dos pasos a poniente. Miro a un lado y al otro. Y comprendo. De vez en cuando el mundo desdibuja fronteras y amplía el horizonte. Y derrumba los muros a su paso.
Y remueve las piedras y el albero.


NI ALGUNOS TAN LISTOS, NI YO TAN INOCENTE

Me viene a la mente hoy una cita universal que reza así: "Hay dos tipos de personas: los que pasan por la vida sin dejar huella y los que la dejan. Entre los segundos, los que pueden crean y los que no son capaces de tanto destruyen." ¿Quién no querría pertenecer a ese grupo que va dejando a su paso una estela indeleble? Y lo que es más, ¿cuántos se adjudican la tan preciada cualidad, alimentados de arrogante inconsciencia? No obstante, discrepo y perfilo mi concepto personal de lo que supone dejar huella en los demás. Difiere pues este de cualquier acción mínimamente destructora y, por ende, lo encuentro indisoluble a la tan escasa y valiosa capacidad creadora del ser humano. Pocos son los elegidos. Y creo firmemente que todo aquel que no consigue rozarla ni tan siquiera con la punta de los dedos inicia un camino sin retorno hasta sumergirse paulatinamente en una ciénaga de mezquindad. Naturalmente desconozco la totalidad de las causas que mueven a un individuo a tomar el ca…

ASIGNATURA PENDIENTE

Varias intentonas el pasado mes, tres en esta última semana y en ninguna de ellas conseguí escribir ni una sola frase con sentido. O mejor dicho: no pude transferir al papel ni una palabra que recogiese por completo y de manera exacta el quid de mi cuestión. Bloqueo total. Inevitablemente busco la causa en el agotamiento, psíquico y comunicativo, pero aún más me inclino a pensar en que se trata de otro tipo de debilidad. De cuando en cuando, por esencial que sea, me canso de diseccionar al ser humano y, por qué no decirlo, a mí misma. Ya conozco de sobra cada rincón, cada curva y cada giro tomados por mi mente al abrigo de los estímulos externos. Y es que seguramente son precisamente estos los que me llevan a sentirme extenuada. Patrones de comportamiento humano repetidos de forma casi idéntica, donde tan solo pequeños matices sin importancia marcan la diferencia. Saberte de memoria los guiones, el final de la película y el minúsculo verso de un poema que decae en su último terceto.��…

TAL VEZ HOY

Colocarse una tupida venda antes de que la herida sangre a borbotones.
Tal vez blindada excusa, refugiada en los muros del miedo descarnado.
Cautela disfrazada de sutil inteligencia.
Helarse y detener sus minúsculas gotas al borde del abismo.

Tal vez, deliberadamente acaso, cubro a medias tan solo
los ojos con traslúcido velo.
A sabiendas de todo y no por ello menos intensos,
puedo oírme uno a uno los latidos a un tiempo acompasados.
Tal vez hoy dirija la mirada al encuentro del otro
y permita escuchar sin cortapisas.