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Mostrando entradas de agosto, 2014

AMISTAD HOMBRE-MUJER Y VICEVERSA

Hoy me he levantado con un tema en la cabeza nada fuera de lo común. Surgió anoche mismo, durante una cena. Se trata de algo tan viejo como el mundo, pero parece que no por ello deja de ser vigente. ¿Es posible la amistad simple, blanca y desinteresada entre un hombre y una mujer? La pregunta fue lanzada al aire y ahí se armó el belén. El frente femenino defendía a ultranza, a capa y a espada que se dice, la posibilidad de que una mujer pudiese contar con un hombre entre sus allegados más íntimos, sin que por eso existiese un interés amoroso o físico. Por su parte, el frente masculino negaba la mayor, afirmando vehementemente la imposibilidad de ello. Mantenían ellos que cuando entre un hombre y una mujer se forma un vínculo estrecho, hay siempre –o lo ha habido en un pasado– como trasfondo un interés o posibilidad de intimidad cuando menos física. A decir verdad, me hicieron dudar. Y saltaron los ejemplos. Comenzamos a hacer memoria entre los amigos del sexo opuesto con los que todos c…

EL SEXO ESTÁ ¿SOBREVALORADO?

La otra tarde visité una de las terrazas de la ciudad de las que soy asidua. Bochorno amenazando lluvia, uno de mis cafés favoritos y nutrida charla. En la mesa de al lado había un grupo de cuatro o cinco veinteañeros, chicos y chicas, comentando su fin de semana. Como yo estaba a mi propia conversación, y no suele interesarme en exceso lo que se cuece fuera de mi entorno más próximo, no sabría dar detalles de los temas de los que allí se hablaba, pero de pronto hubo algo que captó mi atención. Tales chicos intercambiaban opiniones acerca del nivel de importancia de las relaciones sexuales con sus novias, rollos, ligues o aquel que pasaba por allí a la pastelería… Y me hicieron pensar. Inicialmente se me puso cara de... ¡ayyy, almas de cántaros, no os queda recorrido! Injusto pensamiento por mi parte ya que a cada edad un grado y la madurez no debe nunca justificar la prepotencia. Mea culpa. Pero reaccioné y sus palabras me sirvieron de punto de partida para analizar el nivel de mitif…

RELATOS ENCRIPTADOS (VIII)

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Apagó el motor del coche y se quedó sentada un momento en su interior. Quitó la música y sin despegar las manos del volante acercó su cara hacia la luna delantera, como si ese gesto sirviera para averiguar qué se escondía más allá del horizonte. No vio nada. Bajó los ojos en busca del reloj interior y se dio cuenta de que apenas eran las seis de la mañana. El termómetro marcaba ya veintiséis grados. Aún estaba a tiempo, pensó. Cogió de la guantera sus gafas de sol azuladas, de su bolso un pañuelo para cubrirse el pelo y salió del coche. Caminó unos pasos hacia delante y se sentó a esperar la salida del sol, aguardando que los primeros rayos iluminaran la línea imaginaria que se encontraba frente a ella. Sabía que al otro lado nacía otro país y se preguntó si las gentes que allí habitaban serían muy distintas a las de la tierra que ahora pisaba. No conocía bien su cultura, ni sus costumbres, ni su concepto de la vida, ni su verdadero sentir. Era una extranjera de paso y únicamente le ha…

A TRAVÉS DE TUS OJOS

Cuando crees que en el interior de ciertas personas se esconde algo mucho más profundo, algo más allá que la sencilla lista de rasgos de carácter que muestra en sociedad, en ese mismo instante, la curiosidad se dispara. Tienes un pálpito, tu interés gira su cara a ahondar en ello y automáticamente se plantea el reto de ser la fuerza motriz de que esos seres se abran a ti. A su ritmo, paso a paso, pero entregándote el preciado regalo de dejarse ver. Hace ya más de medio siglo que la actriz Marilyn Monroe hizo popular la expresión de que en estos tiempos costaba menos arrancarse un vestido que desnudarse por dentro. No se equivocaba. Se cuentan con los dedos de una mano -y seguramente sobra alguno-, los seres sin ningún tipo de prejuicio ni freno para mostrar al mundo sus sentimientos, temores y sueños más íntimos. Defiendo con fuerza que, junto a la empatía, es la cualidad más preciada del ser humano. Ser capaz de decir sin cortapisas y con valentía: esto siento, esto es lo que me pasa …

LUCES Y SOMBRAS

Se me ha colado alguna sombra en este día. Entró por las rendijas de mi espejo. Oculta y sigilosa esperó el momento justo y me mordió en el cuello. Marcaba una silueta alargada, enjuta y gesto desabrido. Me recordó a algún espectro del pasado, de esos que llegaban para asustarme y enmarañarme el sueño hasta perder la noción de la realidad. Pude verla con tal claridad que creí poder tocarla con la punta de mis dedos. Y lo intenté. Traté de espantarla de un manotazo seco, pero al instante se disipó entre nieblas. Pero dejó su estela, una presencia que podía percibir entre el aroma a azufre y un humo amarillento de los que no lograba deshacerme. Me cambió el ánimo con el pasar de las horas y mi cabeza comenzó a tomar vida propia, a generar ideas por sí misma fundamentadas en grotescas conclusiones. Creo que eran ecos de ayer, de lo vivido, de aquello a lo que nunca querría regresar, de los comportamientos que no querría repetir y de las gentes con las que no querría volver a cruzarme. Desc…

ME GUSTA Y NO ME GUSTA

Me gustan las sorpresas de la vida, lo imprevisible. Pero no me gusta no saber el terreno que piso.

Me gusta apostar a un juego sin diseño ni etiquetas. Pero no me gusta contar con menos cartas que mis contrincantes.

Me gustan las palabras no dichas cuando los actos hablan. Pero no me gustan los silencios que esconden confusiones.

Me gusta improvisar y que la vida hable por sí misma. Pero no me gustan los cambios de guión sin previo aviso.

Me gusta aquella isla a la que lleva el viento de poniente. Pero no me gusta arribar yo sola hasta su orilla.

¿Resultan estas máximas tal vez contradictorias? Sí y no. Solo hay que conocerme y saber  que las palabras justas todo lo solucionan.

HABLAR SOBRE EL AMOR RESULTA EXIGUO

Hablar sobre el amor resulta exiguo. Inefable lo que debe ofrecerse con las manos, regalar con los ojos, y sellar con los labios. Habrá de consumarse entre dos cuerpos enlazados a un tiempo.
Hablar sobre el amor resulta exiguo. No podría escoger palabras diestras. No bastarían los versos delicados, ni los tenues susurros en tu oído, ni los elogios vanos. Habrá de consumirse entre caricias aferradas a un beso de tu boca.

MI MUNDO POR MONTERA

Qué difícil,… qué difícil es ser inmune a las inseguridades de lo que somos, de nuestras capacidades, de nuestra proyección al mundo. Se dice que todos tenemos tres imágenes: la que vemos en el espejo, la que los demás ven y la que realmente se ajusta a lo que somos. Y me pregunto si de inicio habríamos de desconfiar de las dos primeras para lograr nuestra mejor versión. Lo cierto es que en tal peregrinar aparecerá inevitablemente el fantasma de la eterna búsqueda de la aprobación externa, indisoluble esta, ya se sabe, de nuestra inseguridad. He aquí el foco del problema. Ninguno de nosotros se encuentra exento de una mayor o menor afectación ante una crítica o incluso ante el mero hecho de no gustar lo suficiente. Y huimos de ello como de la peste. Dicen que la edad aporta la suficiente madurez como para aprender a querernos a nosotros mismos, con el correspondiente aprecio de nuestras virtudes y la aceptación de nuestros defectos. Aprenderán estos a danzar en equilibrio y, con suerte…

PORQUÉ

¿Que por qué escribo? No sabría ponerle a mis palabras de otro modo el ritmo exacto que acuna el canto en el que habito.
Habría de gritar con secas estridencias lo que siento, cometería las más grandes locuras en nombre del amor, no hallaría maneras de contenerme el alma.
Porque en mis letras le regalo al mundo un pedazo de mí, le ofrezco mis deseos más íntimos al viento, y de su tibia mano inicio una perfecta danza. Y se me van los miedos. Y me estudio por dentro. Porque con cada verso te invito a descubrirme sin reservas. Y me comparto. Y me entrego completa. Y convierto en eternas las huellas de cada sentimiento.

Porque con cada verso te invito a descubrirme…

AMBICIÓN

Participé durante años en una discusión en torno a la ambición, cansina y recurrente, por cuanto parecía no alcanzarse jamás el entendimiento ni la comprensión del asunto por ninguna de las partes. La cuestión me llevó a preguntarme en numerosas ocasiones sobre el hecho de si yo soy o no una persona ambiciosa. Y afortunadamente obtuve la respuesta. El término ambición cuenta hoy día con unos tintes tremendamente negativos, asociados únicamente con la obtención de un estatus económico elevado y su consiguiente fama. El mismo diccionario de la RAE así lo atestigua, pero la carga semántica del vocablo creo que va mucho más allá. No siento ningún pudor por posicionarme al respecto y manifestar el grado de ambición que hay entre mis rasgos y en qué aspectos concretos me siento identificada con el término. Sin lugar a dudas me sitúo en un espacio diametralmente opuesto a la codicia material o a los aires de grandeza. Y es más, siento un profundo rechazo ante todo individuo en quien se observ…

RELATOS ENCRIPTADOS (VII)

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Esa noche lluviosa abrí la ventana que me cubre el sueño y que cada noche, antes de cerrar los ojos, me transfiere los últimos rayos de luz. Me asomé a ella con la esperanza de encontrar un hilo de calma que aplacase el desasosiego que me había acompañado desde esa mañana. El día había resultado espeso, soporífero,… como cuando te echas sobre los hombros un pesado abrigo y a pesar de estorbarte eres incapaz de darle un manotazo y arrojarlo al suelo para liberarte. Algo en el ambiente de ese día resultaba extraño. Quizás era la falta de sueño o tal vez yo misma, absolutamente impaciente, intensamente inquieta... 
Me descalcé y me elevé sobre mi cama. Me asomé al exterior esperando que el aire ejerciese una fuerza renovadora tal como para desahogarme. Y recordé… esa noche habían anunciado dos fenómenos cruzados: la lluvia de Perseidas y la luna más inmensa del año. Sabía que desde donde estaba no podría apreciarla, pero al igual que un niño que desea tocar su juguete a través del cristal…

INCLINANDO LA BALANZA

¿Qué hay debajo del envoltorio, de cada pose, de cada coraza? Intuyo una presencia, no sin temor de que sean mis deseos los que me manejen en esa búsqueda constante de las bondades del ser humano. Inagotable fuente que en mí habita. Hace unos días me dijeron que rascando un poquito, incluso los seres que consideraste infranqueables pueden ofrecerte el regalo más sorprendente. Y me encantó escuchar esa idea de boca de alguien más que no sea yo misma. Dulce a rabiar, arriesgada hasta el límite más alejado de la autoprotección. Y es que en tal empresa no hay garantía de éxito. No hay antídoto contra las decepciones. Tan solo dos compañeras de viaje no siempre bien avenidas: la intuición y la fe. Invencible equipo en ocasiones, encarnizadas combatientes las más veces. Porque cuando la primera se deja cubrir por el velo de la desconfianza o la inseguridad puede asestar un golpe mortal a la segunda, convirtiéndote así en cruel verdugo de ti mismo. Yo que soy beligerante defensora de la intuic…

¿POR QUÉ ASUSTARSE?

¡Y yo que pensé que se trataba de una idea manida, un tópico surgido de los razonamientos a los que echar mano cuando buscamos una explicación fácil!  Pero sí, mucho me temo que el fenómeno existe y que una considerable parte del sexo masculino aún se asusta ante una mujer que se le dibuja rompedora. Sirva la aclaración, por si hubiese dudas, de que estas letras pretenden alejarse de todo grado de una fácil generalización. Y del mismo modo, manifiesto mis respetos a todas las opciones de vida posibles ¡faltaría más! Pero pongo hoy mi foco de atención únicamente en el mencionado comportamiento, esencialmente porque me causa una profunda pena al perderse así ocasiones de relacionarse con personas que, con otra voluntad, podrían merecer mucho la pena.   Volviendo a la cuestión, siempre he sostenido que a través de los tiempos los seres humanos no han cambiado su esencia, sino tan solo el maquillaje con el que embadurnaban su aspecto, proyectando así imágenes aparentemente modernizadas que …

TU OLOR

Tu olor asienta a cada paso el tacto de tu piel en mi memoria, acurruca mi beso reposado en tu cuello, despierta mis sentidos con un grito silente. ¡Y juro!..., desborda una dormida pasión, ilimitada, sin trucos,… sin escudo.
Tu olor se abre un sereno paso entre tus manos, perdura eternamente entre las yemas de tus dedos, se agazapa en libérrima caída por mi espalda.
Tu olor se impregna en cada curva de mi cuerpo, erizando mi piel con cada roce, y en el profundo abrazo, y en las palabras que susurro en tu oído.
Tu olor reside en la profunda mirada con la que me regalas un pedazo de ti, rompiendo mi equilibrio.
Tu olor se asienta a cada paso…